Arts Of The Working Class Logo

Con cada punto, una historia que no se olvida

Testimonio de Inés Condori, líder en aquel momento de la Asociación de Mujeres Afectadas por las Esterilizaciones Forzadas de Chumbivilcas, Cusco.

  • Letter
  • Jul 22 2026
  • Inés Condori
    es la líder de la Asociación de Mujeres Afectadas por las Esterilizaciones Forzadas de Chumbivilcas, Cusco.
    Esta carta fue escrita por una participante de IKUMI, una iniciativa de la artista y antropóloga Alejandra Ballón Gutiérrez. A través del tejido, el proyecto reúne a sobrevivientes de las esterilizaciones forzadas en el Perú y a sus familias para recuperar la memoria, la continuidad cultural y la voz.
Participar en esta experiencia del tejido y el bordado ha sido muy significativo para mí. Allí estuvimos las mujeres de ANTA, y también tuvimos la visita de ustedes, lo cual me alegró mucho. En esos bordados estamos contando lo que fuimos antes, lo que vivimos en el momento de la ligadura y lo que ha pasado después. Cada puntada refleja la vida real de cada una de nosotras, mujeres esterilizadas contra nuestra voluntad en Anta y en otros lugares. Son historias que se repiten, dolores que compartimos, pero también fuerza que vamos tejiendo.
Me ha gustado mucho ver cómo cada compañera borda su propia historia, como un recuerdo que no debe desaparecer. Ojalá estos trabajos puedan guardarse en un museo, como parte de nuestra memoria. Incluso pensamos en instalar algo así en Chumbivilcas, porque allí también hay muchas heridas, mujeres postradas en cama, sufriendo en silencio. Allí también necesitamos visibilizar, igual que aquí.
He visitado el taller varias veces, ya venía antes. Hemos tenido reuniones, momentos de encuentro, y siempre veo alegría en las compañeras mientras tejen. Me conmueve ver cómo van contando, con hilo y aguja, todo lo que hemos vivido a lo largo de estos años. Hoy propusimos hacer una bandera peruana, como un símbolo de nuestra lucha. Entre todas, decidimos bordarla en tres etapas: cómo éramos antes de la ligadura, lo que vivimos durante ese momento de violencia y cómo es nuestra vida ahora. Esa bandera lleva nuestras historias, nuestra resistencia.
Me ha gustado mucho porque también muestra cómo vivíamos antes: trabajando en la chacra, dedicadas a la agricultura y la ganadería, como es nuestra vida aquí en el campo. Trabajábamos duro, con orgullo. Pero después de la ligadura vino el sufrimiento: en la familia, en la comunidad. Y hasta hoy seguimos luchando, sobre todo por nuestra salud.
Esta es la primera vez que doy un testimonio así, visual, a través del bordado. Antes, en Lima, hicimos una gran banderola, pero solo las que íbamos a Lima pudimos participar. En Chumbivilcas también trajeron una bandera de la institución, donde guardamos los nombres de todas las que formamos parte de este proceso. Cada una buscaba su nombre, lo encontraba, lo sentía como propio. Solo pusimos los nombres de las víctimas, para que nunca se olviden. Eso fue lo que acordamos: que nuestros nombres queden registrados, que no desaparezcan.
Ahora, con este nuevo bordado en tres etapas, seguimos contando lo que fuimos, lo que nos hicieron y lo que somos hoy. Cada puntada es una voz. Y si alguien quiere saber más, aquí estamos nosotras para explicar, porque cada una tiene su historia: cómo vivió antes, cómo fue en su familia después de la ligadura, cómo sigue adelante. Todo eso está en el bordado, en nuestras palabras, en nuestra verdad.
Muchas gracias por escucharnos. Muchísimas gracias.


//



  • Cover Image:

    Mujeres de Anta, Foto-Liz Tasa

Cookies

+

To improve our website for you, please allow a cookie from Google Analytics to be set.

Basic cookies that are necessary for the correct function of the website are always set.

The cookie settings can be changed at any time on the Date Privacy page.